Celebrar nuestra cultura latina es algo que Nabol y yo sabemos hacer muy bien. Literatura. Comida. Arte. Rock en español. Todos son organismos presentes en nuestra nueva rutina en los Estados Unidos.
Imagínate que tenemos esa mancha de plátano boricua tan engranada en la piel que nos tomó por total sorpresa cuando le escuchamos a alguien referirse a nosotros como una pareja multiétnica… ¿multi qué?
Nos miramos mutuamente sorprendidos. Eso de multiétnico no significa mucho de donde venimos y para Nabol el hecho de ser mitad coreano nunca fue la gran cosa. En Puerto Rico, así vengas de Pakistán te convierten en familia como un primo más que casualmente tiene los ojos achinaos.
Nabol se crió con sus abuelos en la Isla y echó raíces muy profundas en su pueblo de Añasco. De su natal Corea del Sur, desafortunadamente, no se acuerda de mucho, y a pesar de sus lindos rasgos orientales, mira a la cultura coreana como un viajero intrigado por su misterio.
Casi puede recordar ese sabor especial del kimchi de su mamá o el pollo picante que preparaba con tanto amor su halmeoni o abuela, pero son todas memorias muy lejanas. No fue hasta que brincó el charco a su nuevo continente que decidió aprovechar la cercanía a los mercados internacionales para intentar abrir ese baúl de recuerdos.
En este proceso de redescubrimiento, nos hemos divertido viendo películas, novelas coreanas, y videos de la popular Maangchi en YouTube. Entre los dos ya casi podemos pronunciar unas 20 ó 25 palabras.
Diferencias de la comida en Corea
Sobretodo, el arte culinario de Corea nos parece sencillamente fascinante. Hemos aprendido que debido a la influencia de países cercanos a Corea y varias luchas intensas por el dominio de territorios, la comida coreana ha sido influenciada grandemente por China y Japón. Aún así, mientras todos estos países buscan el equilibrio entre lo salado, lo amargo, lo picante, lo dulce y lo agrio, Corea ha podido mantener un sabor muy distintivo a través de los años.
Entre los ingredientes esenciales de Corea se encuentran el ajo, el jengibre, y la salsa soya, los cuales se utilizan mucho en recetas a la parrilla o en la preparación de conservas en vinagre. Su cocina es muy única además en que, a diferencia de los salteados chinos en el Wok o la preparación de platillos crudos como los japoneses, a los coreanos les gusta tomarse el tiempo para preparar una variedad de platillos simples e individuales de manera elegante.
Conociendo el lado coreano de la familia
Una de las cosas que más me gusta cuando visitamos a la hermana coreana de Nabol es que me siento que voy a un gran banquete. Aunque esté sirviendo un almuerzo que ella consdera "sencillo" siempre puedo esperar una variedad de platitos con diferentes vegetales, complementos y salsas.
El arroz o los fideos nunca pueden faltar. Además se le pone mucha atención a los ingredientes de la temporada y se celebran en las recetas del día.
La frescura y la integración apropiada de sabores son dos elementos igualmente importantes en la preparación de alimentos. Y la presentación también debe considerarse bastante. Muchas de estas recetas no se preparan en 10 ó 15 minutos, claro está. Hay que coordinar su preparación estratégicamente durante la semana.
Pero les cuento que todo este trabajo vale la pena. Al estar sentados en el piso con la hermana, el esposo y los sobrinos de Nabol la ocasión se convierte en un momento muy solemne de agradecimiento, de encuentro y de meditación.
Ocurre algo muy bonito cuando uno come de esta manera, como si luego de un día ajetreado pudieras dejarlo todo atrás para aterrizar a las cosas que son importantes.
Les confieso que, desde entonces, se me hace muy difícil comer en la mesa del comedor. Y Nabol tampoco se ha quejado de comer en el medio de la sala. Como cuestión de osmosis terminamos adoptando tradiciones que aprendimos después de viejos.
Espero que disfruten las recetas que les compartimos a continuación.
Doejibulgogi – guiso coreano picante con pollo de granja
Esta receta es muy popular para cenar con los amigos y se come de manera divertida con hojas de lechuga. Solo tienes que sofreír en unas gotas de aceite de oliva media cebolla picadita, una cucharadita de jengibre picadito, cuatro dientes de ajo picaditos, tres cebollines picaditos, un jalapeño picadito y cuatro pechugas free range picadas en cubos. También, puedes utilizar un sustituto de carne como Quorn para esta receta.
Mientras se fríe todo, añade una cucharadita de azúcar negra, media taza de salsa soya baja en sodio y ¼ taza de pasta de chile coreana (o usa una cucharadita si lo prefieres menos picante).
El chili paste coreano lo consigues en cualquier tienda internacional. Añade semillas de ajonjolí (sesame) si lo deseas y cómelo con hojas de lechuga tipo butter lettuce.
Arroz frito coreano
Lo más que me gusta de este arroz es que queda mucho más mojadito que el arroz chino al que estamos acostumbrados. Primero, preparas arroz blanco tipo Calrose o grano mediano con unas gotas de rice wine vinegar, una cucharadita de sal, otra de azúcar y una gota de aceite de oliva.
Mientras, sofríes cebollita picadita, ajo y cebollines en unas gotas de agua y sesame oil. Cuando se doren los ingredientes, añades setas picaditas, zanahoria picadita y guisantes.
En una sartén aparte, debes hacer un revoltillo con un huevo batido y tenerlo listo para mezclarlo con el arroz. Luego, incorporas el arroz, el huevo, salsa soya al gusto y semillas de ajonjolí (sesame).
Kimpab

Esta es la versión coreana del sushi, pero no utiliza pescado crudo. Para prepararlo, solo tienes que hacer arroz de sushi siguiendo las instrucciones del empaque. Igual que con el arroz frito, añade unas gotas de rice wine vinegar, una cucharadita de sal, otra de azúcar y una gota de aceite de oliva.
En unas hojas de algas tostadas, coloca un poco de arroz, pero no intentes cubrir todo el piso. Coloca tiritas de tus zanahorias, espinaca salteadas con ajo y aceite y pickled yellow radish (rábano amarillo en vinagre). La hermana de Nabol también le echa tiritas de tortilla de huevo y hasta unas tiras de jamón fresco orgánico.
La idea es llenarlo de muchos vegetales nutritivos sin convertirlo en el tamaño de un burrito. Enróllalo con mucho cuidado utilizando un tapetito de bambú o tus manos, y córtalo en rodajas pequeñas. Sírvelo con salsa soya.
Nos miramos mutuamente sorprendidos. Eso de multiétnico no significa mucho de donde venimos y para Nabol el hecho de ser mitad coreano nunca fue la gran cosa. En Puerto Rico, así vengas de Pakistán te convierten en familia como un primo más que casualmente tiene los ojos achinaos.
Nabol se crió con sus abuelos en la Isla y echó raíces muy profundas en su pueblo de Añasco. De su natal Corea del Sur, desafortunadamente, no se acuerda de mucho, y a pesar de sus lindos rasgos orientales, mira a la cultura coreana como un viajero intrigado por su misterio.
Casi puede recordar ese sabor especial del kimchi de su mamá o el pollo picante que preparaba con tanto amor su halmeoni o abuela, pero son todas memorias muy lejanas. No fue hasta que brincó el charco a su nuevo continente que decidió aprovechar la cercanía a los mercados internacionales para intentar abrir ese baúl de recuerdos.
En este proceso de redescubrimiento, nos hemos divertido viendo películas, novelas coreanas, y videos de la popular Maangchi en YouTube. Entre los dos ya casi podemos pronunciar unas 20 ó 25 palabras.
Sobretodo, el arte culinario de Corea nos parece sencillamente fascinante. Hemos aprendido que debido a la influencia de países cercanos a Corea y varias luchas intensas por el dominio de territorios, la comida coreana ha sido influenciada grandemente por China y Japón. Aún así, mientras todos estos países buscan el equilibrio entre lo salado, lo amargo, lo picante, lo dulce y lo agrio, Corea ha podido mantener un sabor muy distintivo a través de los años.
Entre los ingredientes esenciales de Corea se encuentran el ajo, el jengibre, y la salsa soya, los cuales se utilizan mucho en recetas a la parrilla o en la preparación de conservas en vinagre. Su cocina es muy única además en que, a diferencia de los salteados chinos en el Wok o la preparación de platillos crudos como los japoneses, a los coreanos les gusta tomarse el tiempo para preparar una variedad de platillos simples e individuales de manera elegante.
Conociendo el lado coreano de la familia
Una de las cosas que más me gusta cuando visitamos a la hermana coreana de Nabol es que me siento que voy a un gran banquete. Aunque esté sirviendo un almuerzo que ella consdera "sencillo" siempre puedo esperar una variedad de platitos con diferentes vegetales, complementos y salsas.
El arroz o los fideos nunca pueden faltar. Además se le pone mucha atención a los ingredientes de la temporada y se celebran en las recetas del día.
La frescura y la integración apropiada de sabores son dos elementos igualmente importantes en la preparación de alimentos. Y la presentación también debe considerarse bastante. Muchas de estas recetas no se preparan en 10 ó 15 minutos, claro está. Hay que coordinar su preparación estratégicamente durante la semana.
Ocurre algo muy bonito cuando uno come de esta manera, como si luego de un día ajetreado pudieras dejarlo todo atrás para aterrizar a las cosas que son importantes.
Les confieso que, desde entonces, se me hace muy difícil comer en la mesa del comedor. Y Nabol tampoco se ha quejado de comer en el medio de la sala. Como cuestión de osmosis terminamos adoptando tradiciones que aprendimos después de viejos.
Espero que disfruten las recetas que les compartimos a continuación.
Doejibulgogi – guiso coreano picante con pollo de granja
Esta receta es muy popular para cenar con los amigos y se come de manera divertida con hojas de lechuga. Solo tienes que sofreír en unas gotas de aceite de oliva media cebolla picadita, una cucharadita de jengibre picadito, cuatro dientes de ajo picaditos, tres cebollines picaditos, un jalapeño picadito y cuatro pechugas free range picadas en cubos. También, puedes utilizar un sustituto de carne como Quorn para esta receta.
Mientras se fríe todo, añade una cucharadita de azúcar negra, media taza de salsa soya baja en sodio y ¼ taza de pasta de chile coreana (o usa una cucharadita si lo prefieres menos picante).
El chili paste coreano lo consigues en cualquier tienda internacional. Añade semillas de ajonjolí (sesame) si lo deseas y cómelo con hojas de lechuga tipo butter lettuce.
Arroz frito coreano
Lo más que me gusta de este arroz es que queda mucho más mojadito que el arroz chino al que estamos acostumbrados. Primero, preparas arroz blanco tipo Calrose o grano mediano con unas gotas de rice wine vinegar, una cucharadita de sal, otra de azúcar y una gota de aceite de oliva.
Mientras, sofríes cebollita picadita, ajo y cebollines en unas gotas de agua y sesame oil. Cuando se doren los ingredientes, añades setas picaditas, zanahoria picadita y guisantes.
En una sartén aparte, debes hacer un revoltillo con un huevo batido y tenerlo listo para mezclarlo con el arroz. Luego, incorporas el arroz, el huevo, salsa soya al gusto y semillas de ajonjolí (sesame).
Kimpab

Esta es la versión coreana del sushi, pero no utiliza pescado crudo. Para prepararlo, solo tienes que hacer arroz de sushi siguiendo las instrucciones del empaque. Igual que con el arroz frito, añade unas gotas de rice wine vinegar, una cucharadita de sal, otra de azúcar y una gota de aceite de oliva.
En unas hojas de algas tostadas, coloca un poco de arroz, pero no intentes cubrir todo el piso. Coloca tiritas de tus zanahorias, espinaca salteadas con ajo y aceite y pickled yellow radish (rábano amarillo en vinagre). La hermana de Nabol también le echa tiritas de tortilla de huevo y hasta unas tiras de jamón fresco orgánico.
La idea es llenarlo de muchos vegetales nutritivos sin convertirlo en el tamaño de un burrito. Enróllalo con mucho cuidado utilizando un tapetito de bambú o tus manos, y córtalo en rodajas pequeñas. Sírvelo con salsa soya.
Wow, la comida coreana es una autentica delicia. Lastima que Nabol no se acuerde mucho pero seguro que los banquetes en casa de tu familia politica te dara una idea bien grande de la gastronomia de ese pais.
ReplyDeleteLas recetas estan geniales. El arroz frito parece ser muy facil de hacer. Lo hago muy pronto!!
Que buenas las descripciones de los platos. Y por supuesto que bueno que se el sushi. Yum :) Ahora, tengo que aprender como decir esos nombres: kimbap, Doejibulgogi !?!
ReplyDeleteQue interesante la mezcla de las culturas no? Sobretodo compartir, probar y enseñar a los demas lo maravilloso que otros paises nos ofrecen. Por lo menos el arroz si me sale bien asi que intentare algun dia hacer el arroz frito coreano, luego les cuento! :-)
ReplyDeleteEl arroz frito es mi favorito. Cuando me toque hacerlo voy a tratar esta receta. Gracias por compartir.
ReplyDeleteA mi me encanta la comida coreana, aunque algunos platos son muy picantes para mi estilo hehe. Que lindo como narras y nos describes los platos. Una belleza de post!
ReplyDeleteQué lindo post. Qué bueno se ve el Kimbap. Hace dos semanas tuve la oportunidad de probar la parrilla coreana. Buenísima. Gracias por compartir.:)
ReplyDeleteAy que lindas chicas. Gracias por la visita. La cocina coreana es definitivamente una de nuestras nuevas aventuras :-p Se les quiere. Saludos!
ReplyDeleteAy yo en general amo la comida asiatica
ReplyDeletetodo se ve genial
Kiss
http://www.fashionfabnews.com/
Me encanta que se re-conecten son sus raices a traves de la comida. Mi jefe es Coreano y he aprendido a disfrutar algunos platos tipicos. Los que ustedes prepararon se ven espectaculares. Muchas Gracias por compartir.
ReplyDeleteSuper interesante conocer una nueva cultura utilizando la comida. Que bonitos se ven esos platos.
ReplyDeleteQue festín de sabores! que bueno que puedan integrar y volverse a conectar con ese lado de sus raíces. La verdad no tenía la menor idea de las diferencias que existían en la cocina Coreana con respecto a la china y japonesa... pero definitivamente super interesante!
ReplyDeleteQué bueno que les gustó. Nosotros también hemos aprendido mucho :-) Me encanta! Gracias por la visita!
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